ACREDITACIÓN DE UNIDADES ASISTENCIALES DE TABAQUISMO

ACREDITACIÓN DE UNIDADES ASISTENCIALES DE TABAQUISMO

JUSTIFICACIÓN

Autores: Solano Reina S, Lorza Blasco JJ, Signes Costa-Miñana J, Higes Martinez E, F Lourdes Márquez Pérez FL, Jiménez Ruiz CA

En 2012 SEPAR inició su propio proceso de Acreditación de Unidades Asistenciales. Desde entonces, se han realizado varias y diferentes propuestas por parte de otras tantas Áreas de Trabajo o PIIs en caso que no hubiera Área que, aunque bajo la misma perspectiva general, han puesto de manifiesto la diversidad de enfoques y planteamientos, por lo que se hace necesario unificarlos. Por tanto, este Reglamento establece un marco común de actuación para la Acreditación de Unidades Asistenciales, sin menoscabo de las posibles modificaciones que pudieran producirse posteriormente para adaptarlo a futuras circunstancias, posibles disposiciones legales o intereses estratégicos de SEPAR.

Este Reglamento establece niveles para definir Unidades con semejante complejidad sea cual sea el ámbito asistencial que incluyan, definiendo estándares generales para cada nivel, así como reglamentar el procedimiento de Acreditación y Reacreditación, diferenciándolo del de Certificación.

Se establece la composición de la correspondiente Comisión de Acreditación, que desarrollará sus funciones en un marco de equidad y transparencia durante los procedimientos de acreditación y en las evaluaciones posteriores (reacreditación) de su competencia, otorgándole un escenario de participación más amplio, acorde a la línea de cohesión y consenso que impulsa SEPAR.

Las bases del procedimiento de acreditación y reacreditación deben reflejar la cantidad y la calidad de la asistencia que se lleva a cabo en la Unidad, de manera que se pueda medir y evaluar el grado de excelencia alcanzado. Excelencia que no necesariamente está ligada a la más alta complejidad acreditada, sino que puede alcanzarse en cualquiera de los niveles establecidos siempre que se cumplan los objetivos e indicadores del estándar fijado en cada nivel de acreditación. 

El Tabaquismo es una enfermedad crónica que afecta al 30% de la población general española mayor de 16 años de edad y que causa 56.000 muertes cada año. Una gran mayoría de esta mortalidad es atribuida a enfermedades respiratorias. Se puede asegurar que el consumo de tabaco es causante de un buen número de procesos respiratorios y que agrava la práctica totalidad de los mismos. El consumo de tabaco es causante de múltiples enfermedades respiratorias, tanto es así, que no se comprendería una correcta atención terapéutica a los portadores de estas enfermedades sin que se acompañase de una adecuada intervención terapéutica sobre el tabaquismo que la mayoría de ellos padece. Se entiende, así, el tabaquismo como una enfermedad que forma parte integrante del conjunto de patologías que deben ser atendidas por los especialistas en Neumología y Cirugía Torácica. 

A lo largo de los últimos años, los neumólogos y cirujanos torácicos españoles han ejercido un papel clave en el control y el tratamiento del tabaquismo en nuestro país. Por un lado, han sido los primeros en reducir sensiblemente su prevalencia de consumo de tabaco. Además, hasta el 98% de ellos se muestra dispuesto a dar consejo de abandono de consumo de tabaco a todos los fumadores, cifra esta que es más reducida en otras especialidades. Por otro lado, también han sido los neumólogos y cirujanos torácicos españoles, los primeros en dar recomendaciones científicas basadas en la evidencia sobre el tratamiento del tabaquismo y en dar las recomendaciones sobre la organización y funcionamiento de las Unidades Especializadas en Tabaquismo. Además, han jugado un papel de liderazgo indiscutible en la obtención del documento de consenso sobre diagnóstico y tratamiento del tabaquismo que ha sido suscrito por las más importantes sociedades científicas interesadas en el tabaquismo (SEPAR, SEMFyC, SEMERGEN y SEDET). 

El actual Programa formativo de la Especialidad de Neumología especifica claramente que los especialistas en neumología deben adquirir un alto nivel de competencia en todo los relacionado con la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del tabaquismo. Además establece que las unidades de tabaquismo son las estructuras adecuadas para desarrollar la asistencia, la docencia y la investigación en esta área. 

Siguiendo las sugerencias procedentes de la Junta Directiva y del Comité de Calidad Asistencial de SEPAR, pretendemos innovar el sistema que utilizábamos anteriormente, a partir de ahora las Áreas deberán ajustarse a la siguiente clasificación: Unidad Básica, Unidad Especializada y Unidad Especializada de Alta Complejidad. Tambien se propone una clasificación adicional para aquellas Unidades ya acreditadas por el anterior sistema, que aspiren a alcanzar el nivel de “Excelencia”. De tal forma que, una vez alcanzado el nivel Básico, Especializado o Especializado de Alta Complejidad, cada Unidad podrá a su vez optar al título de“Excelencia”. 

 Es importante reseñar que el principal objetivo de esta norma no es otro que buscar un consenso amplio, integrador y flexible que sirva para crear un marco común reconocido por todas las instituciones científicas firmantes para la acreditación de las Unidades de Tabaquismo. Además, queremos dejar expresa constancia de que todos los centros, independientemente del nivel de acreditación que tengan, están prestando un servicio sanitario muy necesario para todos los fumadores y con altos niveles de calidad.

ACREDITACIÓN Y CERTIFICACIÓN

Se considera relevante señalar la diferencia entre Acreditación y Certificación. Según la Joint Commission International “mientras que la certificación se ofrece para programas de atención a patologías específicas, la acreditación supone una evaluación global y completa de la organización que únicamente se puede aplicar a la organización en su conjunto.”

En este caso, entendemos por organización la propia Unidad Asistencial que se enmarca en la estructura organizativa de un centro sanitario siendo, por tanto, susceptible de obtener certificación para programas concretos desarrollados en el seno de la propia actividad de la Unidad.

OBJETIVOS

  • Optimizar el grado de atención a los fumadores, garantizando un contexto de calidad asistencial.
  • Habilitar los recursos y posibilitar la administración de los mismos. 
  • Promover el desarrollo de programas educativos en atención al tabaquismo y progresar en la idea de “acreditacion del  conocimiento” 
  • Potenciar la colaboración con profesionales de otras disciplinas clínicas, en un ambiente de adecuada  cooperación. 
  • Impulsar la investigación en Tabaquismo.