
SEPAR llama a la calma ante la alarma generada por el hantavirus y recuerda que el riesgo para la población general es muy bajo
- La transmisión interpersonal es excepcional y solo se ha documentado de forma consistente en brotes asociados al virus Andes
- Los expertos recuerdan que la principal vía de contagio es por inhalación de partículas de excrementos de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados
- SEPAR insiste en la importancia de informarse a través de fuentes oficiales y evitar mensajes alarmistas o descontextualizados
20 de mayo de 2026 – Ante la creciente preocupación social generada en los últimos días por las informaciones relacionadas con el hantavirus, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) quiere trasladar un mensaje de calma a la población y recordar que el riesgo actual para la ciudadanía general continúa siendo muy bajo.
El hantavirus es una zoonosis poco frecuente causada por distintos tipos de virus transmitidos principalmente por roedores silvestres. La vía habitual de contagio se produce por la inhalación de partículas contaminadas procedentes de orina, saliva o heces de animales infectados, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados.
Aunque algunas variantes concretas, como el virus Andes detectado en el reciente brote investigado internacionalmente, pueden presentar transmisión entre personas, los expertos recuerdan que esta situación es excepcional y requiere contactos estrechos y prolongados. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) mantienen actualmente una evaluación de riesgo baja para la población general.
Desde SEPAR subrayan además que el hantavirus no presenta un comportamiento comparable al de otros virus respiratorios de alta transmisibilidad, y recuerdan que los sistemas sanitarios y de vigilancia epidemiológica disponen actualmente de protocolos de detección, seguimiento y aislamiento para actuar de forma precoz ante posibles casos sospechosos y prevenir nuevos contagios.
“La alarma social no debe sustituir a la información rigurosa. El hantavirus es una infección poco frecuente y, aunque debemos mantener vigilancia epidemiológica y prudencia, no existe en estos momentos un escenario que justifique una preocupación desproporcionada para la población general”, señalan desde SEPAR.
La sociedad científica recomienda seguir únicamente las indicaciones de las autoridades sanitarias y evitar la difusión de informaciones no contrastadas en redes sociales o canales no oficiales.
SEPAR recuerda también que las principales medidas preventivas pasan por evitar el contacto con roedores y sus excrementos, ventilar previamente los espacios cerrados que hayan permanecido sin uso durante largos periodos, extremar la higiene en entornos rurales o potencialmente expuestos y realizar la limpieza con métodos húmedos y desinfectantes adecuados.
Entre los síntomas iniciales más frecuentes se encuentran fiebre, malestar general, dolor muscular, cefalea y, en algunos casos, diarrea o náuseas, por lo que la infección puede confundirse al principio con una gripe o una gastroenteritis. En determinados casos, la enfermedad puede evolucionar a formas graves, como el síndrome cardiopulmonar asociado al virus Andes —en el que pueden aparecer tos, disnea, edema pulmonar o insuficiencia respiratoria— o la fiebre hemorrágica con síndrome renal. Ante síntomas compatibles y antecedentes de exposición de riesgo, los especialistas recomiendan consultar con profesionales sanitarios.
NdP_Hantavirus_REV LBF.pdf
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