Ferran Morell, espíritu de servicio

img_prensa: 

ENTREVISTA AL DR. FERRAN MORELL

Perfil

Se inventó el Premio Médico-Médico al médico asistencial que, desde 2013, concede SEPAR en la ceremonia de clausura de su Congreso. Le despidieron dos veces del Hospital Universitari Vall d’Hebron, durante el franquismo, claro. La primera vez por solidaridad con los residentes del psiquiátrico de Conjo (Galicia) y la segunda tras el despido masivo de residentes en los hospitales españoles por protestar contra el requisito del Insalud de exigir el certificado de buena conducta durante la universidad,para poder trabajar para la sanidad pública, es decir de no haberse significado políticamente en contra del régimen. También represaliado por el famoso  encierro en el Monasterio de Montserrat en  protesta contra la pena de muerte para los implicados en el Juicio de Burgos. Ha sido Jefe de Servicio de Neumología en Vall d’Hebron desde 1995 hasta 2014. Refiere que no está en absoluto jubilado, meramente que acabó su contrato con el Hospital. Ha sido  Catedrático y es Profesor emérito de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Es presidente de la FUCAP (Fundación Catalana de Pneumologia) y presidente de ACIDH (Associació Catalana per la Integració i Desenvolupament Humà de les persones amb Intel·ligència Límit), una institución con 150 trabajadores titulados, voluntarios etc. Actualmente trabaja en el Institut de Recerca de Vall d’Hebron (VHIR) donde, además es el  Ombudsman. Es editor de la Guía Pneumologica desde hace 33 años (10ª edición, 2017).

 

FERRAN MORELL, ESPÍRITU DE SERVICIO

Unos inicios de carrera difíciles…

Franco me facilitó ser neumólogo tras el segundo despido de Vall d’Hebron, cuando ya llevaba trabajando seis años en medicina interna,  fui entonces al Hospital de Sant Pau como asistente para aprender a practicar fibrobroncoscopias. Ya tenía dos hijos y, al no poder trabajar en ninguna institución de la seguridad social, opte y me concedieron una beca, con la que paséun año en Francia. Allí comencé a ser neumólogo e inicié mi tesis.

Y vuelta a empezar…

Finalmente ganamos el juicio en Magistratura y pude recuperar mi plaza  de adjunto; hice una entrada triunfal multitudinaria y poco después todos mis compañeros fueron readmitidos. Era el año  75.

¿Qué pasaba en SEPAR en aquellos años?

Pura efervescencia. Un grupo muy pequeño de neumólogos, pero  voluntaristas y muy activos empujaban la Sociedad. Albert Agustí Vidal, Coll Colomé y Cornudella, posteriormente Pedro Martín Escribano, Pepe Toledo, Jaime Martínez fueron presidentes. Los pioneros hicieron el paso desde la tuberculosis a la neumología moderna en la que la fibrobroncoscopia y la espirometría jugaron un papel clave.  Yo pertenezco a la primera generación MIR, un programa que ha marcado un antes y un después en la medicina de nuestro país, encaminándola hacia una medicina de calidad asistencial y de rigor científico.

¿Qué cambió?

El compaginar una intensa labor asistencial con la investigación hizo que la neumología diera un gran paso adelante. El estar una jornada de ocho horas en el hospital nos permitió aprender con la práctica, preparar comunicaciones para los congresos , publicaciones con una cierta base científica; todo gracias a la red hospitalaria pública. Siempre he intentado ayudar al sostenimiento de nuestra gran sanidad pública, primero porque es de todos y además porque es la que permite avanzar, no solo a nivel asistencial y científico sino también a nivel de equidad social.

Le faltó poco para ser presidente de SEPAR…

En Granada perdí por un voto. Ha habido pocos presidentes catalanes en SEPAR, los más recientes Alberto Agustí, hace ya unas décadas y Joan Ruiz. Fui coordinador del Área de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias y también Presidente del Congreso SEPAR 2013 de Barcelona. He sido presidente de la SOCAP (SocietatCatalana de Pneumologia) que es una Sociedad autonómica activa que realiza un buen trabajo científico y tambien de defensa de la especialidad muy interesante. En el currículum de los presidentes de la SOCAP el contenido científico tiene un peso específico medio muy relevante, tal como debe ocurrir, al ser una Sociedad científica.

¿Cómo ve ahora la neumología española?

Estamos casi a nivel de “champions”, jugamos en primera división. Barcelona es la segunda ciudad que más publica en Europa en neumología. SEPAR, en los últimos años ha adquirido un nivel de liderazgo investigador que ni en nuestros mejores sueños hubiéramos imaginado. En patología del sueño somos líderes a nivel mundial, redactamos las Gold, las guías internacionales de Fibrosis pulmonar, las GesEPOC, trasplante, patología ocupacional, etc.

¿En qué no puede competir?

Actualmente todas las áreas son competitivas. Nos falta mejorar en la frontera con medicina interna; hay que dejar claro a los gestores que el neumólogo es el experto en medicina respiratoria y por lo tanto hay que reivindicar que nuestra atención al enfermo respiratorio es más eficaz y, por lo tanto, más justa para el paciente y más eficiente  para el Sistema Nacional de Salud. No creo que la troncalidad, que para mi erróneamente SEPAR ha apoyado vaya a favorecer favorezca al especialista.

¿Qué panorama afrontarán los más jóvenes?

Nuestra generación ha vivido la mejor época de la sanidad pública. Ahora los contratos son más precarios y se trabaja a un gran ritmo. Un especialista en su jornada laboral no se puede permitir ni cinco minutos para ir a tomar un café. Pero con todo la medicina pública sigue siendo una maravilla. La de nuestro país es excepcional y hay que mantener esta excelencia a toda costa, aunque sea con una gran dedicación por parte de los profesionales.

¿Cuál es su mejor recuerdo de SEPAR?

Celebramos una cena en unos bonitos jardines durante el Congreso de Málaga, hace muchos años, con un baile al finalizar; incluso se organizó una tienta de toros. Asistió un torero y su esposa, que bailaban sevillanas de maravilla. Ahora estas actividades son impensables y estos recuerdos me hacen sonreír porque han quedado completamente desfasados. También recuerdo  los versos del presidente Pepe Toledo, que  eran emocionantes.

No se jubila…

No, únicamente acabé mi contrato con el hospital, pero sigo con mayor actividad que antes. Ayudando y colaborando semanalmente con los neumólogos jóvenes en la consulta externa, dando clases, conferencias  invitadas y realizando  publicaciones de un cierto nivel internacional; también sigo con mi propia consulta por las tardes. Igualmente estoy dedicado a la elaboración de décima edición de la Guía Pneumologica que presentamos en el  50º Congreso en Madrid. Opino que es muy importante  ayudar a los más jóvenes con nuestra experiencia y también que los veteranos sepamos trasmitir, no solo el conocimiento, sino el espíritu de servicio a la sociedad que tanto necesita la sanidad pública.