Manual 34. Cuestionarios de utilidad en el asma bronquial

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MANUAL SEPAR DE PROCEDIMIENTOS 34. CUESTIONARIOS DE UTILIDAD EN EL ASMA BRONQUIAL

En 1990, a iniciativa de un grupo dirigido por Beasley, se diseñó un estudio internacional con el objetivo de crear un cuestionario estandarizado para describir la prevalencia y la severidad de los síntomas de asma en niños y adolescentes. Este estudio se denominó International Study of Asthma and Allergies in Childhood (ISAAC), y es uno de los estudios con instrumento de cuestionario más difundidos en todo el mundo.

En los últimos años, los cuestionarios han adquirido una importancia creciente en todos los ámbitos de la neumología y de la patología asmática. Hoy en día, son una herramienta útil y práctica para realizar encuestas, estudios de prevalencia de síntomas o enfermedades y estudios de despistaje. Y también para cuantificar la información que el paciente proporciona directamente, sin que sea interpretada por el médico o cualquier otro, sobre cómo se encuentra o se siente respecto a su estado de salud o al tratamiento que recibe. Y es que esta enfermedad exige la consideración, no sólo de los parámetros fisiopatológicos y funcionales clásicos, sino también de su impacto sobre el estilo de vida del paciente, tal y como este lo percibe y evalúa. Su tratamiento debe englobar, cada vez más, aspectos sobre los síntomas, la satisfacción y las preferencias respecto a los cuidados recibidos y la calidad de vida relacionada con la salud (CVS).

Los cuestionarios se utilizan con diferentes objetivos: describir el efecto de la enfermedad en el paciente, controlar la terapia farmacológica, realizar estudios clínicos o analizar el costo-beneficio del tratamiento. Ofrecen múltiples ventajas, pues son un instrumento útil, sencillo y fácilmente administrable para conocer la prevalencia del asma, no requieren equipamiento especial, son independientes de circunstancias como la estacionalidad, infecciones respiratorias o tratamientos, y además, recogen información desde la propia perspectiva del paciente. Pero por otro lado, plantean problemas, dada la variabilidad de la percepción de síntomas, derivada del inevitable sesgo de la autoselección y del recuerdo de la sintomatología por parte del paciente, así como por diferencias en la práctica diagnóstica.
Asimismo, los cuestionarios deben estar sometidos a unos controles de calidad que aseguren su validez, fiabilidad y sensibilidad al cambio.

Los autores y el coordinador de este manual, que recopila los cuestionarios más utilizados en asma agrupados en ámbitos concretos de aplicación, esperan que sea de utilidad para disponer de la perspectiva del propio paciente en el abordaje de su enfermedad.